tad no es simplemente una relación o un trato; es una alianza, apoyo y amor que se anteponen a la religión de Al-lah. Por eso la advertencia fue clara, para que el creyente no se desvíe del camino de la verdad.
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adorar a alguien que no sea dios es shirk
El Corán nos enseña que la verdadera lealtad pertenece a Al-lah y a los creyentes, y que Al-lah conoce tanto lo que ocultan los corazones como lo que manifiestan las lenguas. No se Le ocultan la sinceridad ni la falsedad de la lealtad.
eyentes!, no toméis a los judíos ni a los cristianos como protectores y aliados; ellos se apoyan y se protegen mutuamente. Y quien los tome como protectores y aliados será uno de ellos. Ciertamente, Al-lah no guía a la gente injusta...}
[Corán 5:51]
tad no es simplemente una relación o un trato; es una alianza, apoyo y amor que se anteponen a la religión de Al-lah. Por eso la advertencia fue clara, para que el creyente no se desvíe del camino de la verdad.
{Los creyentes no deben tomar como protectores y aliados, ni conceder apoyo, a quienes rechazan la verdad en lugar de a los creyentes. Y quien lo haga no recibirá, en modo alguno, la ayuda de Al-lah, a menos que sea para preservar la vida. Y Al-lah os advierte acerca de Él (y de Su castigo), y a Él es el retorno (el Día de la Resurrección). Diles (a los creyentes, ¡oh, Muhammad!): «Al-lah conoce tanto lo que ocultáis en vuestros corazones como lo que manifestáis…»}
[Corán 3:28-29]
El Corán nos enseña que la verdadera lealtad pertenece a Al-lah y a los creyentes, y que Al-lah conoce tanto lo que ocultan los corazones como lo que manifiestan las lenguas. No se Le ocultan la sinceridad ni la falsedad de la lealtad.
{¡Oh, creyentes!, si obedecéis a quienes rechazan la verdad, harán que regreséis a la incredulidad y os convertiréis en perdedores.}
[Corán 3:149]
Obedecer a quienes siguen la falsedad en aquello que contradice la legislación de Al-lah puede comenzar con un pequeño paso, pero puede terminar con la pérdida de la religión. Mantenerse firme en la verdad es el camino hacia la salvación.
{El día en que el injusto (que negaba la verdad) se muerda las manos (lamentando su situación), dirá: «¡Ojalá hubiese seguido al Mensajero (Muhammad)! ¡Ay de mí! ¡Ojalá no hubiese tomado a fulano como amigo! Me desvió de la Exhortación (de Al-lah: el Corán) después de haberme llegado…»}
[Corán 25:27-29]
La peor clase de arrepentimiento es descubrir el Día de la Resurrección que aquel a quien seguiste fue la causa de que te alejaras de la verdad. Elige a quienes te acerquen a Al-lah antes de que llegue un día en el que el arrepentimiento ya no sirva de nada.
{Y los idólatras dicen: «Si Al-lah hubiera querido, ni nosotros ni nuestros antepasados habríamos adorado a nadie fuera de Al-lah y no habríamos prohibido nada sin Su permiso». Quienes los precedieron también desmintieron a sus mensajeros; pero a estos solo les corresponde transmitir el mensaje (de su Señor).}
[Corán 16:35]
Utilizar el decreto divino como justificación para el politeísmo o la desobediencia no es una excusa válida. Los Mensajeros fueron enviados para transmitir el mensaje con claridad, y Al-lah concedió al ser humano la capacidad de elegir y de rendir cuentas.
{Los idólatras dirán: «Si Al-lah hubiese querido, ni nosotros ni nuestros padres habríamos adorado a nadie fuera de Él, y no habríamos prohibido nada (contra Su voluntad)». Quienes los precedieron también desmintieron (a sus mensajeros) del mismo modo, hasta que recibieron Nuestro castigo. Diles (¡oh, Muhammad!): «¿Tenéis alguna prueba (de lo que decís) que podáis mostrarnos? No seguís sino conjeturas y no hacéis más que mentir».}
[Corán 6:148]
Cuando quien sigue la falsedad no puede presentar pruebas, recurre a las conjeturas y a las afirmaciones infundadas. El Corán llama a seguir las pruebas, no las suposiciones.
{Y atribuyen a los ángeles, que son siervos del Clemente, el sexo femenino. ¿Acaso fueron testigos de su creación? Registraremos sus testimonios y serán cuestionados al respecto (el Día de la Resurrección). Y dicen: «Si el Clemente hubiese querido, no los habríamos adorado (a los ángeles)». No tienen ninguna prueba de lo que dicen; no hacen sino mentir.}
[Corán 43:19-20]
La imitación ciega no establece la verdad. El Corán invita a reflexionar y a buscar el conocimiento, no a seguir las tradiciones heredadas sin pruebas ni evidencias.
{Y dicen (los idólatras de La Meca): «No creeremos en ti hasta que no hagas que broten para nosotros manantiales de la tierra; o bien tengas un jardín de palmeras y viñedos y hagas que broten ríos que lo atraviesen».}
[Corán 17:90-91]
El problema no siempre es la falta de pruebas; a veces consiste en rechazar la verdad, por más claras que sean las evidencias. La guía comienza con la sinceridad en la búsqueda, no con la acumulación de exigencias.
{Y te dicen (los idólatras, ¡oh, Muhammad!): «Nuestros corazones están cerrados a lo que nos invitas y nuestros oídos están taponados; y entre tú y nosotros hay una barrera (y no podemos responder a tu llamada). Actúa, pues (según tu religión), que nosotros actuaremos según la nuestra».}
[Corán 41:5]
El fanatismo puede impedir que el corazón escuche la verdad, pero las puertas de la guía permanecen abiertas para quien la busca con sinceridad y deja de lado las pasiones.
{Y los idólatras han tomado otras divinidades fuera de Al-lah para que los socorran. Mas no pueden ayudarlos, y comparecerán (ante Al-lah el Día del Juicio Final) como un ejército contra quienes los adoraban.}
[Corán 36:74-75]
¿Cómo puede pedirse la victoria a quien ni siquiera puede socorrerse a sí mismo? El Corán dirige la atención hacia el hecho de que la adoración solo corresponde a Quien posee el poder de beneficiar y perjudicar: Al-lah, el Único.