El mundo observa a los jugadores en la Copa del Mundo, pero el Corán te pide que te observes a ti mismo primero.
Que observes tu corazón, tus miedos y las preguntas que nadie más ve.
{Y también en vosotros; ¿acaso no las veis?}
[Corán 51:21]
El mundo observa a los jugadores en la Copa del Mundo, pero el Corán te pide que te observes a ti mismo primero.
Que observes tu corazón, tus miedos y las preguntas que nadie más ve.
{Ciertamente, los corazones encuentran sosiego al mencionar y glorificar a Al-lah (exaltando Su nombre)}
[Corán 13:28]
La gente busca la alegría en las victorias… pero algunos corazones siguen apesadumbrados incluso después de ganar.
Porque la tranquilidad no es una copa que se levanta, sino una paz que se siente.
{Sí, ciertamente, en toda dificultad hay un alivio.}
[Corán 94:6]
Cuando un jugador pierde un partido regresa más fuerte.
Del mismo modo, el ser humano también puede comenzar de nuevo.
El Corán no cierra la puerta de la esperanza.
{pues el hombre ha sido creado débil}
[Corán 4:28]
Detrás de la fuerza que vemos en los estadios hay un ser humano que se cansa, teme y se debilita.
El Corán habla del ser humano con sinceridad y misericordia.
{Y, realmente, hemos honrado a la descendencia de Adán (a todos los seres humanos)}
[Corán 17:70]
En la Copa del Mundo son diferentes los colores, los idiomas y los países;
Pero todos siguen siendo seres humanos.
El Corán nos recuerda la dignidad de toda la humanidad.
{Después, retornaréis a vuestro Señor (el Día de la Resurrección)}
El Corán le recuerda al ser humano algo que suele olvidar en medio de sus ocupaciones:
que el viaje es corto, y que el significado es más importante que el ruido.
Aleya: {Está con vosotros (mediante Su conocimiento) allí donde estéis}
[Corán 57:4]
Millones de personas observan y escuchan los partidos desde diferentes lugares… pero el ser humano sigue necesitando a quien realmente lo escuche y lo comprenda.